El cumplimiento de la normativa de las zonas de ambiente controlado se basa en un buen diseño y funcionamiento del Sistema de Tratamiento de aire, por lo que éste es uno de los factores críticos a la hora de diseñar, construir y validar una instalación de este tipo.

Temperatura, humedad, presión, velocidad, distribución, limpieza y calidad de aire son los parámetros que deben ser adecuadamente controlados y registrados para conseguir y mantener las condiciones especificadas.

Las zonas de ambiente controlado pueden tener usos diversos y requerimientos muy especiales: Zonas limpias, zonas estériles, zonas de contención y alta contención, zonas de seguridad biológica, zonas antideflagrantes( ATEX)…
En cada caso es necesario considerar las especificaciones y características propias de cada zona con las condiciones de utilización y explotación por el usuario final.

El diseño de los sistemas de tratamiento de aire debe ser personalizado y adaptado a las condiciones específicas de cada proyecto.

El sistema no solo debe seguir y cumplir la normativa general especificada para cada uso, también debe adaptarse a las condiciones particulares de cada usuario, así como a sus características de operación y producción, las expectativas de crecimiento y las tendencias futuras de las normativas aplicables.

También debe tenerse en cuenta la vida útil esperada de la instalación que tiene que ser diseñada no solo con criterios de durabilidad sino también con criterios de modernización y mejora continua.

Por último, el consumo energético de la instalación de tratamiento de aire es otro de los factores relevantes a considerar ya que constituye uno de los principales componentes en el gasto energético total de la planta; por tanto un diseño moderno debe incorporar criterios de ahorro energético, no solo mediante la selección de equipos y componentes más eficientes, sino a través de un concepto de diseño general basado en la eficiencia energética.

El departamento de ingeniería de climatización de INGELYT se ocupa de diseñar, calcular, ejecutar y controlar estos sistemas de tratamiento de aire.

Básicamente este tipo de instalaciones consisten en tratar y filtrar el aire adecuadamente controlando además el resto de parámetros ambientales según los USR’s y su adaptación a la normativa específica de cada caso.
El control de las presiones diferenciales y una regulación estricta del escalado de las mismas, creando sobrepresiones o depresiones en las distintas salas, permite reducir y controlar la introducción, generación y retención de cualquier tipo de contaminación en las salas: microbiológica, por partículas de polvo, cruzada entre productos, o cualquier otra contaminación externa, incluida la que puedan producir los propios operarios.
Así mismo los sistemas de distribución y de extracción del aire están diseñados para conseguir un barrido máximo del ambiente, minimizando la producción, generación y retención de partículas en suspensión.

Nuestras instalaciones incluyen:

  • Climatizadores específicos de Sala Blanca.
  • Sistemas de producción de fluidos de climatización (agua fría, vapor, agua caliente).
  • Redes de distribución de aire.
  • Redes de distribución de fluidos.
  • Sistemas de humidificación y deshumidificación.
  • Filtración absoluta.
  • Sistemas de recuperación de energía.

Todo este equipamiento, habitualmente lleva asociado un sistema de control, mando y adquisición de datos que debe estar de acuerdo a los estándares internacionales CFR21 part 11 y GAMP5 y que permite gestionar y visualizar el estado de las variables que sean determinantes para la instalación Estos sistemas sirven para un control de todos los componentes del sistema, vigilancia y gestión de alarmas, gestión automática de los ciclos de funcionamiento, registro, procesado y visualización de todos los parámetros de funcionamiento, gestión de históricos para el análisis y optimización del funcionamiento de la instalación.

Las instalaciones de tratamiento de aire para Salas Blancas y zonas de ambiente controlado deben ser cualificadas y validadas periódicamente, por tanto el diseño de la instalación debe realizarse de forma que las operaciones de validación puedan ser realizadas de forma rápida y efectiva, tanto para asegurar una validación correcta y eficaz como para reducir el tiempo y los medios necesarios.